El Logo es la imagen representativa de una institución. Éste se compone de ícono y tipografía o sólo de uno de estos elementos. Comencemos viendo cómo la utilización de imágenes para representarse y diferenciarse proviene de los principios del hombre y ha atravesado toda nuestra historia.

En la época de las cavernas, los grupos de cada cueva marcaban las paredes interiores con ciertos símbolos que indicaban la pertenencia de determinado grupo a determinado sitio. Los reyes han utilizado el famoso SELLO REAL para marcar las cartas susceptibles de falsificación. Este símbolo que se imprimía en los comunicados reales que debían viajar por mensajeros era la garantía que tenía el receptor del mensaje de que éste era legítimo. También los imperios y reinados utilizaron símbolos en sus estandartes para representarse y diferenciarse de sus enemigos y de sus aliados. En la Edad Media los artesanos empezaron a marcar sus producciones con un símbolo particular que demostraba su autoría sobre las piezas. Esta marcación cambió drásticamente los hábitos de compra y venta ya que los productos dejaron de tener un valor de uso absoluto y la procedencia del mismo comienza a ganar peso. Con la llegada de la industrialización las grandes empresas comenzaron a imprimir su Logo corporativo sobre sus productos para diferenciarlos de los de la competencia y para hacerlo más fácil de identificar por el cliente.

Como vemos, el uso de símbolos representativos es tan antiguo como la humanidad. Pero ¿por qué es tan importante diferenciarse y representarse? Uno podría decir que es lo mismo que una empresa tenga o no un Logo ya que las personas compran los productos que necesitan y por lo que los productos son y no por quién los produce. Bueno, sabemos que esto sería muy necio y que no es así de ninguna manera. Cada vez más las personas compran un producto más condicionados por el productor que por el mismo producto. Además, un Logo no sólo sirve para diferenciarse como empresa sino que funciona como un receptor inagotable de las campañas de la empresa. Es decir, un Logo funciona absorbiendo lo que la empresa hace más allá del producto concreto en el que se haya impreso. Por ejemplo, si la empresa hace una gran campaña publicitaria y aumenta considerablemente su prestigio y mejor mucho su imagen, el Logo (que es siempre el mismo) comenzará a transmitir también eso: progreso. Claro que también es cierto lo opuesto: una mala imagen también es reflejada por un Logo.

Pero dejemos esto ya. No es nuestro tema hablar de las transformaciones que sufre un Logo a partir de las actividades extracomerciales de una compañía. Lo que nos ocupa a nosotros es ver cómo diseñar un Logo efectivo y para ello debemos conocer sus características básicas, para qué sirve, etc.

Durabilidad: el Logo de una empresa debe mantenerse a través del tiempo. La mayoría de los elementos de diseño se modifican según la intención publicitaria, no obstante, el Logo debe permanecer inmutable porque es la firma de la empresa, es su distintivo, la marca de su trayectoria. Por otro lado, la durabilidad del Logo es necesaria para que se impregne y se marque a fuego en la memoria de los consumidores. Así dará el resultado necesario.

Memorable: es necesario que el Logo sea lo fácil de recordar que sea posible. Recordemos que es una imagen que identifica a nuestra empresa y si queremos que surta efecto debemos hacer que los consumidores recuerden qué es cuando la vean. Por eso hay que poner todo nuestro esfuerzo en hacer que el Logo sea lo suficientemente sencillo como para que pueda ser recordado con facilidad.

Claridad: el Logo debe ser absolutamente claro, lo más preciso que se pueda. No nos sirve de nada que el símbolo que le da su imagen a la empresa no sea entendible. Un Logo difícil de entender sólo traerá desventajas.

La cuestión del slogan: un slogan es una frase pegadiza que acompaña un Logo durante una campaña publicitaria o durante un tiempo prolongado. Hay dos tiempos de slogan: el publicitario y el corporativo. El primero es el que acompaña al Logo de la empresa durante una campaña publicitaria en partícula y luego desaparece. En este caso debe dejarse muy claro que el slogan no forma parte de la imagen representativa de la compañía. El Logo corporativo o brandslogan es el que acompaña al Logo de la compañía por mucho tiempo. El problema con el brandslogan es que su función es adaptarse a las modificaciones del mercado y puede ir cambiando con el paso de los años. No obstante, el Logo permanecerá igual. La tarea consiste en lograr una relación Logo slogan que permita reconocer a la frase como parte de la identidad de la empresa pero como algo distinto del Logo.

En la siguiente sección veremos qué beneficios y desventajas presenta cada tipo de Logo en relación a lo que se ha presentado aquí. Cada tipo de Logo es un forma de comunicar un mensaje, y cada forma tiene cosas a favor y en contra. No podemos hablar de un tipo de Logo mejor que otro porque eso será su decisión. Pero le recomendamos que tenga muy en cuenta el objetivo de su empresa al momento de elegir un tipo de Logo. Ya lo verá mejor en la siguiente sección pero le anticipamos que lo más adecuando es poner en la balanza la función que queremos explotar más en nuestro Logo y no darle tanta importancia a cómo luce, a cuál es su apariencia superficial.


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